Si vienes de Facebook, seguramente te quedaste con la intriga de saber qué pasó realmente con él. Prepárate, porque la verdad es mucho más impactante de lo que imaginas. Lo que viene a continuación es exactamente lo que el post no te contó, un torbellino de emociones que te dejará sin aliento.
El Frío Que Caló Hasta El Alma
El silencio de esa mañana no era como otros. No era el pacífico murmullo de una casa durmiendo, sino un vacío ensordecedor que vibraba en el aire. Cada rincón, cada objeto familiar en nuestro dormitorio, parecía gritar su ausencia. El edredón, antes cálido con su calor, ahora se sentía como una losa helada sobre mis piernas. Mis dedos se extendieron instintivamente hacia su lado de la cama, solo para encontrar la fría superficie de la sábana.
Un escalofrío me recorrió la espalda, no solo por el frío físico, sino por una premonición que me oprimía el pecho. Él, Marco, siempre era el primero en despertar. El aroma a café recién molido solía ser mi despertador personal, seguido por el suave beso en la frente que me sacaba de los sueños. Pero hoy, nada de eso. Solo el gélido abrazo del silencio.
Me incorporé lentamente, mis músculos protestando con un leve crujido. La luz tenue del amanecer




